En el ámbito de la odontología conservadora, la incrustación dental es una buena alternativa para preservar y restaurar los dientes que han sufrido daños, evitando en la medida de lo posible su extracción.
Contenido revisado por la Dra. Ana Fernández-Cavada, especialista en Ortodoncia y Ortopedia Dentomaxilar. Última revisión: septiembre de 2026.
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Estas incrustaciones, fabricadas con cerámica, son una opción eficaz para tratar destrucciones dentales significativas, como aquellas causadas por caries avanzadas o traumatismos. Su aplicación no solo busca restablecer la estética dental, sino también recuperar la forma y función completa de la pieza afectada.
Desde nuestra clínica dental en Terrassa, nos dedicamos a brindar claridad sobre los procedimientos odontológicos, incluyendo el tratamiento con incrustaciones dentales, respondiendo a las preguntas más comunes y proporcionando orientación integral a nuestros pacientes.


¿Qué es una incrustación dental?
Una incrustación dental es un tipo de restauración utilizada en odontología para reparar dientes parcialmente dañados, generalmente molares y premolares. Estas restauraciones se utilizan cuando el daño en el diente es demasiado extenso para ser reparado con un empaste dental convencional, pero no lo suficientemente grave como para requerir una corona completa.
Las incrustaciones se diseñan y fabrican a medida para adaptarse perfectamente a la forma y tamaño del diente dañado. Hay varios tipos de incrustaciones, cada una adaptada según la ubicación y la extensión del daño en el diente.
Las incrustaciones dentales están hechas de materiales duraderos, como cerámica o porcelana, y se adhieren firmemente al diente para restaurar su función masticatoria y estética.
Este tipo de tratamiento es una opción conservadora que permite preservar la mayor cantidad posible de estructura dental natural mientras se restaura la salud y la apariencia del diente afectado.
Tipos de incrustación dental
01. Incrustación inlay
Esta incrustación se utiliza cuando la caries u otro tipo de daño afecta principalmente la superficie interior del diente, sin involucrar las cúspides o puntas de la corona dental.
En este caso, el material de la incrustación se coloca dentro de la cavidad preparada en el diente, cubriendo el área dañada y restaurando su forma y función. La incrustación inlay se utiliza para reparar daños moderados a severos que no comprometen las cúspides dentales.
02. Incrustación onlay
Cuando el daño en el diente es más extenso y afecta las cúspides o puntas de la corona dental, se utiliza una incrustación onlay. Esta técnica permite restaurar tanto la superficie interna como la cúspide funcional del diente.
La incrustación onlay se adapta perfectamente a la forma de la corona dental y se adhiere firmemente, restaurando la estructura del diente de manera efectiva y proporcionando una superficie de masticación funcional.
03. Incrustación overlay
Cuando el daño en el diente es más extenso y afecta las cúspides o puntas de la corona dental, se utiliza una incrustación onlay. Esta técnica permite restaurar tanto la superficie interna como la cúspide funcional del diente.
La incrustación onlay se adapta perfectamente a la forma de la corona dental y se adhiere firmemente, restaurando la estructura del diente de manera efectiva y proporcionando una superficie de masticación funcional.

¿Cuándo no se recomienda realizar una incrustación dental?
- Restauraciones previas: si el diente ya ha sido restaurado previamente con una incrustación u otro tipo de restauración dental, puede no ser posible colocar otra incrustación adicional debido a limitaciones de espacio o estructurales.
- Forma anormal del diente: cuando el diente tiene una forma anómala o irregular que dificulta la colocación adecuada de una incrustación, puede ser necesario considerar otras opciones de tratamiento.
- Diente utilizado como soporte para una prótesis fija: si el diente actúa como pilar o retenedor para una prótesis fija, como un puente dental, puede no ser posible colocar una incrustación debido a la necesidad de preservar la estructura del diente para soportar la prótesis.
Consejos tras la incrustación dental
¿Cuándo es necesaria una incrustación dental?
La necesidad de una incrustación dental surge en situaciones donde los dientes han sufrido daños significativos, pero aún no han alcanzado un estado de caries grave o deterioro severo. Este tratamiento se recomienda en los siguientes escenarios:
Caries o fracturas extensas:
Cuando la caries o una fractura afectan una porción considerable del diente y la reconstrucción dental convencional no es suficiente para restaurar su integridad estructural.
Debilitamiento de las paredes dentales:
Después de someterse a un tratamiento de endodoncia, los dientes pueden debilitarse, lo que requiere una restauración adicional para fortalecerlos y protegerlos contra futuras fracturas.
Remoción de empastes grandes de metal:
Los empastes metálicos grandes pueden debilitar la estructura dental circundante con el tiempo. En estos casos, una incrustación dental puede ser necesaria para restaurar la integridad del diente después de retirar el empaste metálico.
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