¿Se puede hacer ortodoncia invisible con problemas de encías? Es una de las dudas que más generan pacientes que dan por perdida la opción de corregir su sonrisa solo por tener antecedentes de encías delicadas. La respuesta no es un sí o un no general: depende de qué tipo de problema y en qué estado se encuentre.
En la Clínica Dental Dentinos, en Teatinos, la Dra. Ana Fernández-Cavada valora esto en cada primera consulta con un paciente adulto, especialmente a partir de los 40 años.
Lo primero: distinguir entre gingivitis y periodontitis
No es lo mismo tener las encías inflamadas de forma puntual que tener una enfermedad periodontal activa con pérdida de hueso de soporte. La gingivitis, si se controla con higiene profesional, no suele ser un obstáculo para empezar ortodoncia invisible.
La periodontitis activa es distinta: mientras la enfermedad no esté controlada, no es el momento de mover los dientes. El hueso que sostiene la pieza necesita estar en una situación estable antes de aplicar cualquier fuerza ortodóncica.
Qué es posible con encías ya tratadas y estables
Si has tenido periodontitis en el pasado y el tratamiento periodontal ha conseguido estabilizar la situación, la ortodoncia invisible puede ser una opción viable en muchos casos. De hecho, corregir el apiñamiento o la malposición dental puede facilitar la higiene en zonas donde antes era más difícil limpiar bien.
Lo que cambia respecto a un paciente sin antecedentes es el seguimiento: revisiones periodontales más frecuentes durante el tratamiento y una coordinación estrecha entre el seguimiento ortodóncico y el periodontal.
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Qué no es posible mientras la enfermedad periodontal no esté controlada
No es realista empezar ortodoncia invisible con encías que sangran de forma activa, bolsas periodontales sin tratar o pérdida de hueso progresando. En esa situación, el orden correcto es primero estabilizar la salud periodontal — con el tratamiento que corresponda — y después valorar la ortodoncia, no al revés.
Tampoco es realista esperar que la ortodoncia «arregle» un problema de encías. La ortodoncia invisible mueve dientes; no trata la enfermedad periodontal. Son dos procesos distintos que, en el paciente adecuado, pueden ir coordinados, pero nunca sustituirse entre sí.
Por qué el diagnóstico conjunto importa más que en otros casos
En un paciente sin antecedentes periodontales, el diagnóstico de ortodoncia se centra en dientes, mordida y hueso. En un paciente con historial de encías, se añade una variable más: cómo va a responder el tejido de soporte a un tratamiento prolongado.
Por eso, si hay antecedentes de encías, la primera valoración con la Dra. Ana Fernández-Cavada incluye siempre revisar ese historial antes de hablar de plazos o de plan de tratamiento. Este enfoque coincide con los criterios de valoración conjunta periodoncia-ortodoncia que recoge la Sociedad Española de Ortodoncia (SEDO).
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